Paseo en el Barco

Paseo en el Barco

Fui invitado a una fiesta en un barco, al estilo de las «chivas parranderas» que en verdad no se diferencian mucho, una es en tierra firme y la otra es en el mar cerca de las costas. El barco contaba con dos pisos, uno con música y bebidas, el segundo piso era más bien para hablar y ver el paisaje a los alrededores. No muy lujoso que digamos, pero cumplía igual su función, después de todo no vi a nadie disgustarse.

Se dijo una hora específica de llegar al lugar, pero como es la costumbre de muchos panameños de llegar siempre tarde y también el problema del tranque en la ciudad, que es causado por el alboroto de las fiestas de fin del año que cada vez están más cerca. Todo comenzó con una espera más o menos frustrante, hasta el bartender (la parcial persona de suministrar las bebidas alcohólicas en el lugar) llegó tarde. La preocupación, de parte de los organizadores, aumentaba a medida que faltaban personas por llegar y al terminar la espera, todos prosiguieron abarcar con el objetivo de pasar una de los mejores momentos durante tanto tiempo de trabajo.
 
Admito, nunca he ido antes a una fiesta como esa, sinceramente me la imagine diferente, pero no me quejo de como pase mi tiempo. Lo único de lo que me puedo quejar, es por el baño que «milagrosamente» se tapó y el constante problema de la música (según el informe técnico que pude recibir, fue el problema del amplificador que no fue diseñado para soportar la carga de las dos bocinas). Ya se imaginan como hacían los del sexo masculino para liberar la presión acumulada en la vejiga (era de noche y con la poca iluminación del lugar usando las tácticas del buen disimulo, nadie o pocos lo notaban cuando alguien orinaba por la borda). Para las mujeres, si fue algo frústrate he incomodo con ese baño asqueroso, en verdad nunca vi que lo arreglasen durante la noche. Con respecto a las bebidas alcohólicas, todos bebieron lo que quisieron y el final no fue para nada agradable. Es importante beber con cuidado y no hacer nada estúpido como la pelea que se formo en el barco. Pero bueno, con alcohol en corriendo por las venas, todo es más fácil y eres más propenso a golpear a tu prójimo. Gracias a dios, que no todo fue tan malo, apenas comenzó la pelea todos fueron separados y la cosa no paso a graves.

Ah por la parte bonita, vi que se formaron ciertas parejitas y buenos los que ya tenían, fortalecieron su relación, en cierta parte. Escondidos en medio de la multitud con una música provocadora, bailaban sensualmente como lo describí en mi post anterior “Que manera de bailar”. Miento, no fue para tanto, pero si vi sin querer momento picantes durante la noche en la multitud.

Una noche inolvidable para los que asistieron, momentos que se guardan en la memoria toda la vida. Fue una buena experiencia, sin importar que al final terminara algo mal.
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12 Enero 2012 23:55:09
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